Escogeré la Diligencia en lugar de la Pereza

28 01 2009

Semana del 26 de enero al 1 de febrero de 2009

La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece

(Proverbios 10:4)

 

¿Te ha pasado alguna vez que te regalan un certificado de regalo, probablemente de tu tienda favorita, dejas pasar el tiempo y cuando llegas a la tienda para canjearlo resulta que el certificado ya expiro?La vida se parece mucho a un certificado de regalo expedido por Dios. Puedes gastarla en cosas infinitamente mas valiosas que cualquier mercancía, desperdiciarlaglobos persiguiendo cosas triviales; o dejar que expire sin cambiarla por nada. La decisión es tuya.

Nuestra vida esta determinada por nuestras actitudes, que son la manera en que respondemos  a las circunstancias de la vida. Puesto que Dios ha dado a cada uno de nosotros una medida especifica de tiempo, recursos y talentos, debes decidir como utilizar sus regalos. Podemos malgastarlos o aumentarlos. Una actitud de pereza, o como la llama la biblia, negligencia, hace que los dones de Dios se desperdicien. Por otro lado, la diligencia y productividad aumentan esos recursos. Examinaremos la relación que existe entre la productividad y la riqueza; definiremos la negligencia y sus consecuencias, y descubriremos algunos pasos prácticos que te ayudaran a desarrollar una actitud de productividad.

¿Promete la Biblia Prosperidad?

Analicemos algunos versículos bíblicos que tratan del tema: (Proverbios 3:9-10),(Proverbios 10:4),(Proverbios 10:22),(proverbios 13:21), (Proverbios 15:6).

¿Cómo debemos entender estos versículos? Algunos dirán que son parte del antiguo pactdolar1o entre Dios e Israel, y que por lo tanto, los términos de ese pacto no son aplicables a los cristianos de hoy en día.

¿Debemos concluir en que todo el antiguo testamento es el registro del trato de Dios con Israel y, por lo tanto, tiene poca o ninguna aplicación para los cristianos de hoy? Cuando Pablo escribió que “toda la escritura es inspirada por Dios y Útil”, Se refería al Antiguo Testamento, porque el Nuevo todavía no existía. Entonces, descartar completamente las enseñanzas del antiguo testamento acerca de la prosperidad simplemente porque están contenidas en la primera mitad de la biblia,  seria un error.

La idea de estudiar esto es comprender  que más que un llamado a la prosperidad, Dios nos ha llamado a todos a una vida productiva. El ser cristiano no nos garantiza riquezas, pero si cumplimos los principios cristianos acerca del usorelog-2 del tiempo, trabajo y recursos  de que disponemos, producirá mayor prosperidad que si los ignoramos. La productividad es algo mas que una serie de actividades, como levantarse temprano, administrar bien el tiempo, invertir sabiamente, etc.  Estas actividades contribuyen a llevar una vida más productiva, pero más bien son resultado de una actitud correcta hacia los recursos que tenemos. La diligencia es la actitud que considera que esos recursos son dadiva de Dios y los utiliza al máximo. Cuando cumplimos con esto, entonces veremos prosperidad.

En otras palabras, la prosperidad no es un fin, sino una consecuencia de vivir de acuerdo a los principios de Dios.

Entenderemos mejor esta actitud la otra semana cuando estudiemos el antónimo de la diligencia que la biblia llama pereza.

 

 

 

 

 

 

About these ads

Acciones

Information

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: