Mira otra vez y piensa

28 01 2009

Semana del 26 de enero al 1 de febrero de 2009

No os afanéis por vuestra vida

(Mateo 6:25)

Una advertencia que es necesario repetir es que “el afán de este siglo y el engaño de las riquezas” y las codicias por otras cosas ahogaran la vida de Dios en nosotros (mateo 13:22). Nunca nos vemos libres de las oleadas de esta invasión. Si la línea frontal del ataque no es acerca del vestido y comida, puede que sean circunstancias difíciles. Es una constante invasión, y estas cosas entran como un torrente, a menos que permitamos al Espíritu de Dios que levante bandera contra ellas.familia_tranquilidad

Por tanto os digo. No os afanéis por vuestra vida… Nuestro Señor nos amonesta a tener afán tan solo acerca de una cosa: nuestra relación con el. Pero nuestro sentido común desafortunadamente  dice “esto es absurdo: debo pensar como voy a ganarme la vida, y debo considerar que voy a comer y que voy a beber.” Pues Jesús dice que no debes hacerlo. Evita el pensamiento maligno de que Jesús afirmo esto sin comprender tus circunstancias. Jesucristo  conoce nuestra condición mejor que nosotros mismos, y dice que no debemos pensar en estas cosas hasta el punto de que lleguen a ser preocupación primaria en nuestras vidas. Siempre que surjan preocupaciones competitivas en tu vida, asegúrate de que antepones tu relación con Dios en primer lugar.

Le basta a cada día su propio mal (6:34) ¿Cuántos problemas han comenzado a amenazarte hoy?, ¿Qué clase de pequeños y malignos demonios han estado estorbando en tu vida para traer afán? Jesús nos dice que no nos inquietemos por ninguna de estas cosas. Vuelve a mirar y medita. Centra tu mente en El, en tu Padre Celestial (6:30)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





Escogeré la Diligencia en lugar de la Pereza

28 01 2009

Semana del 26 de enero al 1 de febrero de 2009

La mano negligente empobrece; mas la mano de los diligentes enriquece

(Proverbios 10:4)

 

¿Te ha pasado alguna vez que te regalan un certificado de regalo, probablemente de tu tienda favorita, dejas pasar el tiempo y cuando llegas a la tienda para canjearlo resulta que el certificado ya expiro?La vida se parece mucho a un certificado de regalo expedido por Dios. Puedes gastarla en cosas infinitamente mas valiosas que cualquier mercancía, desperdiciarlaglobos persiguiendo cosas triviales; o dejar que expire sin cambiarla por nada. La decisión es tuya.

Nuestra vida esta determinada por nuestras actitudes, que son la manera en que respondemos  a las circunstancias de la vida. Puesto que Dios ha dado a cada uno de nosotros una medida especifica de tiempo, recursos y talentos, debes decidir como utilizar sus regalos. Podemos malgastarlos o aumentarlos. Una actitud de pereza, o como la llama la biblia, negligencia, hace que los dones de Dios se desperdicien. Por otro lado, la diligencia y productividad aumentan esos recursos. Examinaremos la relación que existe entre la productividad y la riqueza; definiremos la negligencia y sus consecuencias, y descubriremos algunos pasos prácticos que te ayudaran a desarrollar una actitud de productividad.

¿Promete la Biblia Prosperidad?

Analicemos algunos versículos bíblicos que tratan del tema: (Proverbios 3:9-10),(Proverbios 10:4),(Proverbios 10:22),(proverbios 13:21), (Proverbios 15:6).

¿Cómo debemos entender estos versículos? Algunos dirán que son parte del antiguo pactdolar1o entre Dios e Israel, y que por lo tanto, los términos de ese pacto no son aplicables a los cristianos de hoy en día.

¿Debemos concluir en que todo el antiguo testamento es el registro del trato de Dios con Israel y, por lo tanto, tiene poca o ninguna aplicación para los cristianos de hoy? Cuando Pablo escribió que “toda la escritura es inspirada por Dios y Útil”, Se refería al Antiguo Testamento, porque el Nuevo todavía no existía. Entonces, descartar completamente las enseñanzas del antiguo testamento acerca de la prosperidad simplemente porque están contenidas en la primera mitad de la biblia,  seria un error.

La idea de estudiar esto es comprender  que más que un llamado a la prosperidad, Dios nos ha llamado a todos a una vida productiva. El ser cristiano no nos garantiza riquezas, pero si cumplimos los principios cristianos acerca del usorelog-2 del tiempo, trabajo y recursos  de que disponemos, producirá mayor prosperidad que si los ignoramos. La productividad es algo mas que una serie de actividades, como levantarse temprano, administrar bien el tiempo, invertir sabiamente, etc.  Estas actividades contribuyen a llevar una vida más productiva, pero más bien son resultado de una actitud correcta hacia los recursos que tenemos. La diligencia es la actitud que considera que esos recursos son dadiva de Dios y los utiliza al máximo. Cuando cumplimos con esto, entonces veremos prosperidad.

En otras palabras, la prosperidad no es un fin, sino una consecuencia de vivir de acuerdo a los principios de Dios.

Entenderemos mejor esta actitud la otra semana cuando estudiemos el antónimo de la diligencia que la biblia llama pereza.

 

 

 

 

 

 





Llega hasta el fondo de tus creencias limitantes más persistentes

27 01 2009

¿Qué pasa si no consigues replantear una creencia que te limita?

Probablemente significa que necesitas llegar a fondo, a la raíz de tu verdadero miedo, que siempre se encuentra en lo más profunatras1do de las creencias limitadoras. Algunas veces sabrás que has llegado al origen del miedo porque experimentarás una sensación de asombro y alivio al darle un significado real. Incluso puedes que veas claramente cómo deshacerte de esa creencia limitante, aunque con frecuencia es posible que prefieras considerarlo un poco mejor antes de decidir que ya no la necesitas.

Tu coach interior te lleva a hacerte preguntas poderosas: ¿Dónde está la verdad,  entonces?, ¿qué hay detrás de todo esto? No te preocupes mucho por encontrar las razones de tu temor; conocer la verdad es más que suficiente.

Al fin y al cabo, tú no eres tu pasado; tu pasado son las cosas que has vivido y que has hecho hasta el momento. Tu única preocupación debe ser sentirse en paz con las experiencias del pasapasadodo y entrañarse en el presente, el “aquí” y el “ahora” que dan forma a tu futuro.

Algunas veces es necesario estar en paz con el pasado para poder centrarse en el presente. Si tienes creencias angustiantes relacionadas con un trauma infantil, probablemente lo mejor sea conseguir orientación espiritual que le ayude a comprender como se formo esa creencia.

Luisa creía conocer muy bien las creencias que la limitaban y durante años se había esforzado por reemplázalas por creencias positivas. Sin embargo, tuvo que llegar a la conclusión de que lagunas de sus creencias negativas estaban tan profundamente  arraigadas que posiblemente nunca podría erradicarlas. Durante una sesión de coaching decidió centrarse en el área que consideraba su mayor traba: desde hacía dos años tenía una empresa propia y se sentía frustrada por no haber dado todavía el paso necesario de ampliarla a la siguiente etapa, el mercado europeo. Su coach le pregunto qué creencia la detenía.

Ella respondió: “No soy capaz de mantener el éxito que generaría”negocio-propio

El coach le pidió que pensara en otras creencias que pudieran limitarla aunque no estuvieran relacionadas con la primera.  Después de recapacitar, respondió: “Siempre aplazo todo. Se trata de la empresa desde luego, pero ahora veo que también lo hago con mi vida, y me desespera”.

“¿Algo más?”“Si, y esto me avergüenza: no soy alcohólica, creo, pero muchas veces necesito un trago. Pienso que lo necesito para el levantarme el ánimo cuando estoy deprimida. Sé que no es saludable y nunca funciona realmente. ¿Por qué no puedo controlarlo? No tengo voluntad”.

El coach le pidió que pensara en cada una de sus creencias limitantes y que se preguntara qué temor había tras ellas. Empezó con el temtemora de la empresa, el que le parecía más frustrante. “Tengo miedo de no tener la capacidad necesaria para administrar una empresa exitosa, no soy tan buena”.

“¿Cuál es concretamente el temor oculto?”

Luisa se quedó pensativa. Inicialmente no se le ocurrió nada; en realidad, no ser lo suficientemente buena ya era bastante grave. En cuanto se tranquilizo pudo reflexionar mejor y se fue acercando a la respuesta. De repente exclamo: “Mi temor es ser débil”

 Fue como una revelación. Luisa descubrió que el temor a ser débil se ocultaba en sus tres creencias limitantes más reacias al cambio.

Encontró evidencias reales como “aplazar decisiones” en el trabajo, “poca disciplina” con sus tareas y “falta de voluntad” en relación con el alcohol, todas expresadas en sus propios términos. Cuando comprendió que su verdadero temor era sentirse débil, supamigaso que no tenía sentido. También logró reunir evidencias que demostraban su fortaleza en las mismas áreas.

Luisa pudo entonces llegar al fondo del pensamiento que la frenaba. Desde muy niña había sido como una princesita para su familia, todos la adoraban y la mimaban. Esa condición le hizo creer que necesitaba ser protegida e, inconscientemente, había creado circunstancias en las que se mostraba vulnerable. Convencida de esta actitud, a veces no asumía una tarea que implicara un reto y la de su condición fue definitiva para acabar con la creencia negativa sin persona adulta, ya no necesitaba que nadie la protegiera, de manera que su creencia limitante “soy débil” ya no tenía significado. Reemplazo este profundo temor con un planteamiento positivo. “Soy fuerte y puedo tomar buenas decisiones”.





NO CRITIQUES A OTROS

21 01 2009

No Juzguéis, para que no seáis juzgados

(Mateo 7:1)

Las instrucciones de Jesús con respecto a juzgar a otros queda expresadas de manera muy sencilla; Simplemente no lo hagas, la crítica es una de las reacciones naturales del hombre, pero en el reino de lo espiritual no se logra nada con ella. El efecto de la crítica es dividir. El Espíritu Santo es el único qfriends-starue esta en posición idónea para criticar, y solo El puede mostrar lo que esta mal sin herir ni dañar. Es imposible mantener la comunión con Dios cuando se adopta una actitud de crítica. La critica sirve para volverte duro, vengativo y cruel, y te deja con la aplacadora y aduladora idea de que, de una u otra manera, eres superior a los demás. Jesús dice que como su discípulo deberías cultivar un temperamento que evite todo tipo de crítica. Esto no sucede rápidamente, sino que es un proceso gradual desarrollado a lo largo de un tiempo. Debes guardarte constantemente de todo lo que te lleve a pensar que eres superior.

 

No pamistaduedes esconder  tu vida de la mirada de Jesús. (Mateo 7:3-5) Cada cosa mala que veo en ti, Dios la encuentra en mí. Cada vez que juzgo, me condeno a mi mismo. Arroja de ti esta vara que utilizas para medir a los demás y recuerda que en la vida de cada persona hay circunstancias que tu ignoras y que condicionan su conducta. Lo primero que Dios hace es darnos una purificación espiritual plena. Después de esto no hay posibilidad de que quede orgullo en nosotros. Nunca he encontrado a nadie de quien pudiese desesperar, o considerar un caso perdido después de comparar, analizando lo que hay en mí aparte de la gracia de Dios.  





José un estudio del perdón:

21 01 2009

familiaLas relaciones familiares tienen un gran potencial para provocar amargura! Considera la historia de José, hijo favorito de Jacob. Sus once hermanos envidiaban la preferencia que le mostraba el padre, así que lo vendieron como esclavo. Gracias a una serie de circunstancias milagrosas, José llego a ser la mano derecha del rey de Egipto. Una hambruna hizo que los hermanos viajaran de Israel a Egipto para comprar comida. Nunca imaginaron que a quien debían pedirla era su propio hermano.

Una vez que José reveló su identidad a sus hermanos, estos estaban comprensiblemente aprensivos ¿Se vengaría José?  Para su sorpresa, el hermano les habló amorosamente. Explicó la manera en que Dios les había usado para bien de ellos y aun para el futuro de la nación de Israel. Si José no hubiera llegado tan alto en la corte del faraón, tal vez los israelitas hubieran muerto de hambre. La actitud de José hacia sus hermanos se resume en (Génesis 50:20). La historia de José nos proporciona algunas pautas para perdonar a quienes nos han herido.abrazo-de-hermanos

  1. Acepta que has sido herido. Una de las fuerzas más poderosas de este universo es la negación “Esto no puede estarme pasando a mi”. “En realidad no era tan malo como parecía”, “Me mantendré ocupado para no pensar en ello”, etc. Muchas veces confundes el perdón con la negación. Solo porque eres capaz de hacer a un lado emocional y mentalmente una ofensa, no significa que la has perdonado.

Cuando alguien te ha herido, tal vez hace mucho tiempo, te distancias de ellos y hasta dejas de pensar en ellos. ¿Pero cuando surgen sus nombres en una conversación, haces observaciones negativas?, hay una saddiferencia en perdonar o solamente sepultar esas ofensas.

Una de las razones por las que preferimos negar  algo es porque a menudo la experiencia es demasiado dolorosa como para aceptarla, así que la bloqueamos. Otra razón es que algunas veces la ofensa te hace llegar a la conclusión errónea de que algo anda mal contigo. Te obsesionas tratando de descubrir que motivo tuvo tu ofensor para herirte. ¿Que tengo de mal como para que mi esposa me abandonara, o mi amigo me traicionara, o mis padres abusaran de mi?

Es posible que José se sintiera tentado a sentirse así. Cuando confrontó a sus hermanos por primera vez, hizo que los egipcios les dejaran a solas.  (Génesis 45:1).

¿Por qué?.  Seguramente José no reveló a sus siervos la forma en que había llegado a Egipto. Su pasado era demasiado vergonzoso. ¿Que había de malo en él para que sus hermanos lo odiaran tan intensamente? Sin embargo, cuando llegó el momento de hablar con ellos (Génesis 50:20), José no hizo nada por encubrir la gravedad del pecado que habían cometido. “Vosotros pensasteis mal contra mí”, les  dijo. Era necesario hacer esta afirmación antes de que pudiera perdonarlos.

Hay por lo menos seis categorías de  personas a quienes debemos perdonar: nuestros padres, nosotros mismos, Dios (podemos estar enojados o decepcionados con él aunque no nos haya hecho nada malo), nuestro cónyuge, nuestros superiores y otros que afectan nuestra vida. Tal vez haya heridas en ti que has estado negando. Examina las seis categorías y haz una lista de lo que debes hacer para perdonar.

  1. Ve tus heridas desde la perspectiva Divina. En vez de preguntarte ¿Por qué me hicieron esto?, más bien pregúntate ¿Qué esta Dios tratando de lograr en mi através de esto? Si creemunecomos que el Señor es soberano, tenemos que aceptar de que nada de lo que nos sucede  está fuera de su propósito divino. Me parece escuchar que algunos dicen ¿Quieres decir que todo lo que me sucede es bueno? No. Por supuesto que no todo lo que pasa es bueno, pero Dios puede usarlo para su propósito eterno en nuestras vidas.  Romanos 8:28

La clave para entender el versículo radica en definir apropiadamente la palabra “bien”. Tenemos un conocimiento muy superficial de esta palabra. Normalmente la definimos pensando en algo instantáneo o en obtener la felicidad a corto plazo. Pero el Señor tiene una perspectiva mucho más amplia con respecto a lo que es el bien. De hecho, Pablo continúa la definición del “bien” que Dios está tratando de darnos  (Romanos 8:29). En palabras sencillas, Dios tiene un propósito para ti: hacerte conforme a la imagen de de su hijo. Entonces, todo lo que sucede en tu vida, aún las heridas, está siendo usado por Dios para moldearte a la imagen de Cristo.

¿Por qué decimos “aún las heridas”? Lee (Hebreos 5:8). Por supuesto que no pretendo entender todas las implicaciones cristológicas de este versículo, pero entendemos que el sufrimiento mejoró la relación entre Jesús y su Padre. ¿Por qué nos sorprewhy-mende que el plan de Dios para nuestra vida incluye padecer  cosas malas en algunas ocasiones?.

La razón por la cual no debes obsesionarte con los motivos de tu ofensor para lastimarte es que en realidad es algo irrelevante. Dios puede convertir las peores ofensas que se cometen contra ti y usarlas para tu bien y para su gloria eterna. Por eso es que José dijo a sus hermanos que ellos pensaron mal contra él pero, Dios lo encamino a bien, para hacer  lo que vemos hoy (Génesis 50:20).

Hubo beneficios tanto a corto como a largo plazo resultantes de la injusticia que cometieron los hermanos de José. Debido a su traición, José llego a Egipto donde pudo salvar la vida de muchos egipcios y la de su propia familia,  al interpretar correctamente el sueño del faraón acerca de la inminente escasez de alimentos.

 Y no solo eso, sino que  los familiares de José pudieron asentarse en la productiva tierra de Gosen, en Egipto, donde se multiplicaron hasta formar la poderosa nación de Israel.

Cuatrocientos años después esa nación abandonó Egipto y llego a la tierra prometida. ¡Y fue de ese pueblo del que nació nuestro salvador Jesucristo! ¡Todo esto se logró por una injusticia! Algunas veces Dios te permite ver un atisbo de su propósito eterno en las injusticias de la vida, pero no siempre lo hace. Sin embargo, el mensaje de la biblia dice que él puede usar las circunstancias más injustas para hacernos como Cristoperdon-de-dios

  1. Acepta tus fallas y el perdón de Dios ¿te has dado cuenta lo difícil que es extender un cheque cuando no  tiene fondos? Pues es más difícil tratar de perdonar a alguien si primero tu no has sido perdonado. (Efesios 4:32) Debemos perdonar a otros como Dios nos perdono. ¿Cómo podemos aceptar el perdón Divino? Primero, es importante identificar las ofensas que has cometido, contra tu familia, amigos, otros cristianos o contra Dios. En segundo lugar, confiesa esos pecados al señor. Finalmente, recibe el perdón  Divino basado en la muerte de Cristo por nuestros pecados.

 

  1. Escoge el perdón en lugar de la amargura.

Cuando nos ofenden, debemos decidir si perdonamos al ofensor o si nos amargamos.  Piensa en lo que habría pasado si José hubiera escogido una abazo-espososactitud de amargura en vez de perdonar.  Habría desechado la petición de comida que le hicieron sus hermanos; su familia habría muerto de hambre; la incipiente nación de Israel habría fallecido; y teóricamente, la promesa de un Salvador no se habría cumplido, y tu y yo estaríamos condenados a sufrir las consecuencias de nuestros pecados. 

¿Por qué perdonar? Porque existe una relación estrecha entre nuestra disposición de perdonar y nuestro destino eterno. Jesús terminó la parábola de los dos deudores con esta aplicación: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno  a su hermano sus ofensas” (Mateo 18:35).  Observa el paralelismo de estas palabras con su enseñanza de (Mateo 6:14)

No creo que Jesús dijera que perdonar a otros es un requisito para la salvación, sino que es el resultado de ella.  Tu disposición de perdonar a otroscarita-feliz es evidencia de que Dios te ha perdonado, y nuestra incapacidad de hacerlo manifiesta que en realidad nunca has experimentado su perdón.

Pero también existe una relación entre nuestra disponibilidad de perdonar con la calidad de vida que llevamos.  El perdón conduce a la vida; la amargura nos lleva a la muerte emocional y en algunas ocasiones, a la muerte física.  La amargura es un veneno que no sólo afecta a otros, también nos destruye a nosotros.  ¿Existen en tu vida heridas que has estado negando?  ¿Hay otras a las que te estas aferrando?  Reconócelas, libérelas, y comienza a experimentar la libertad que produce el escoger el perdón en lugar de la amargura.