Semana del 22 al 28 de diciembre
Fortalece tus competencias
Además de que fortaleces la confianza en ti mismo, el análisis de las oportunidades en la que obtienes resultados importantes es una buena forma de aprender sobre ti mismo. Un resultado importante no tiene que ser ganar el Premio Nobel de Paz; se trata simplemente de considerar aquellas cosas que salieron tal como tú querías.
Examina la siguiente lista de logros. Posiblemente todos estén en tu lista:
· Obtienes licencia de conducir.
· Después de entrevistarte, te ofrecieron trabajo.
· Invitaste a salir a una persona que te interesaba.
· Aprendiste a montar en bicicleta.
· Conseguiste dominar una lengua extranjera.
· Tuviste éxito en una llamada de negocios.
· Aprendiste a utilizar el computador.
· Preparaste un informe muy complejo para tu jefe.
· En las vacaciones, te ubicaste sin dificultad por una ciudad desconocida.
· Preparaste una cena elegante con los pocos ingredientes que había en la refri.
Si tuvieras que describir cómo realizaste todo lo que anotaste en la lista, tu relato sería totalmente distinto del de otras personas, pero los detalles de cada tarea sería más o menos los mismos. Incluso el más sencillo de estos logros requiere muchos conocimientos y destrezas. La diferencia está en cómo las usas.
Junto a los conocimientos y las destrezas, al tercer componente especial necesario para lograr excelentes resultados en cualquier empresa son las competencias, o habilidades, es decir, el “cómo” se lleva a cabo una acción. ¿Escribiste un informe complejo? Probablemente cuentas con suficientes conocimientos técnicos pero nunca has escrito un informe. Usa tu capacidad de persuasión para conseguir la ayuda de alguien con experiencia.
Con frecuencia las competencias pueden compensar la falta de conocimientos o destrezas. Si sabes cómo usarlas, encontraras la forma de perfeccionar los conocimientos que te hacen falta. Lo mejor de todo es que las competencias no son cualidades que salen a relucir una vez al año; aparecen en todas las áreas de la vida, con algunas modificaciones aquí y allá.
Otras habilidades que se pueden tener en cuenta son:
- Creatividad
- Decisión.
- Iniciativa.
- Confianza en sí mismo.
- Persuasión e influencia.
- Negociación.
- Empatía
El proceso del coaching conlleva la búsqueda de aquellas prácticas que contribuyen a desarrollar recursos interiores que te permitan obtener los resultados que deseas. Siempre que uno prueba cosas nuevas siente cierto temor porque aún no cuenta con el conocimiento ni la destreza apropiados. En todo caso, si cuentas con un conjunto de competencias bien desarrolladas, puedes enfrentar cualquier reto.
Presta atención a tus preferencias
¿Te has dado cuenta de lo fácil que es caer en una cómoda rutina cotidiana? Por ejemplo, te sientas siempre en el mismo lugar en las reuniones de equipo. Posiblemente antes de salir de tu casa por las mañanas haces siempre lo mismo y sientes cierto temor cuando se altera ese orden. La vida puede ser tan caótica que, consciente o inconscientemente, las personas prefieren seguir el mismo proceso en algunas actividades. Seguir patrones de conducta es una estrategia efectiva para enfrentarse a situaciones en las que uno está bajo presión o ha de tomar decisiones que conducen a territorios desconocidos.
Descubre tus estilos de conducta
A tus tipos de conducta habituales, ya sea la introversión o la extroversión, se les añade otra dimensión: tú puedes estar más cerca de las tareas o de las personas involucradas. Por ejemplo, estás más centrado en las tareas si, como directivo de una empresa, piensas primero en los resultados financieros y consideras a las personas como parte del sistema y los procesos que llevan a los resultados. Por otra parte, un directivo con un enfoque más humano piensa primero en la gente e intenta que el sistema y los procesos funcionen con esas personas. Ambas posiciones tienen ventajas y desventajas cuando se llevan a extremos: un buen directivo intenta compensar sus propias tendencias adaptando su conducta o buscando que las compense algún miembro del equipo.
Cuando sumas tu preferencia por la extroversión o la introversión y tu inclinación hacia las tareas o las personas, obtienes un cierto estilo o manera de ser que puedes reconocer también en otras personas. Es de gran importancia conocer tu estilo para definir los tipos de conducta que quieres desarrollar y para predecir la reacción de las personas que te rodean frente a tus acciones. El conocimiento de los estilos de conducta es útil por las siguientes razones:
· Puedes dar pasos que te permitan conseguir tus objetivos ajustándote al estilo en que te gusta hacer las cosas de modo que cumples tus metas con menos esfuerzo y más satisfacción.
· Puedes identificar a las personas que tienen un estilo de conducta diferente del tuyo y ver cómo ellas alcanzan sus metas en áreas en las que posiblemente tú no te sientas seguro.
· Entenderás mejor las razones por las cuales las personas que te rodean reaccionan de determinada forma ante tu conducta y podrás asumir mejores situaciones de conflicto y resistencia a medida que introduces cambios.